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Tu tarro de deseos 

15 Ene

El reloj de arena de tu vida deja caer cada día un granito más de tierra. Y mientras tanto tu pensando que mañana, cuando te jubiles, dentro de unos años o algún día podrás realizar aquello que anhelas. 

Postergando tus planes por los hijos, por tus padres, por tu jefe, ahí en vitrinas quedan todos tus deseos. Claro, porque llegará tu momento piensas ilusa. Y los años pasan, y las arrugas asoman a los ojos como surcos recordando que cualquier tiempo pasado no fue mejor. 

Porque la vida es finita, termina cuando menos lo esperas y has malgastado tantas horas, segundos, minutos en hacer cosas que no querías en vez de aquello que realmente deseabas que ya hasta lo has olvidado. 
Tus deseos guardados en tarros de cristal cogen polvo a la vez que te insultan por cobarde. 

Quien no ha despedido a alguien demasiado pronto y se ha dicho a si mismo que iba a vivir acorde a sus sentimientos? Pero después a los pocos días se ha visto engullido por obligaciones, rutinas y ha vuelto a ser el mismo robot de siempre?

Aprovechad el inicio de año para coger UNO, solo uno de esos tarros.

Sacadle el polvo de un soplo y atreveros a abrirlo para dejar que fluya. Olerá a cerrado, pero seguirá brillando como el primer día. El día en que cerrasteis vuestro deseo de juventud, de maternidad o de amor. 

Abrid los deseos encerrados porque el reloj de arena corre mucho más deprisa que nosotros. 


Que la muerte no te pille sin haber vivido. 

Besos Molones. 

Contigo

2 Ago

No quiero un amor civilizado, no quiero un amor que no me remueva, no quiero un amor del café de las 16:00 todos los días.

Porque nos tenemos que conformar con compañeros de vida que no nos hacen estremecer? 

Porque dejamos que la rutina nos engulla sin piedad cuando las primeras arrugas asoman en nuestros ojos? 

Porque aceptamos que el amor pase a ser algo aburrido y monótono?

No quiero un amor que no me haga sentir que soy única y especial. 

Quiero mariposas en el clítoris y mi pelo enredado entre sus dedos.  

Quiero miradas cómplices entre el bullicio de gente. 

Quiero que nuestras manos encajen. 

Quiero ponerme ese vestido de lunares y ver el deseo en sus pupilas. 

Quiero que chupes mis lágrimas y me abraces hasta que no pueda respirar. 

Quiero carcajadas.

Quiero seguir siendo tu y yo además de ese enorme Nosotros. 

Quiero que me quieran todos los días. Y que me deseen por las noches. 

Quiero ese amor, amor, amor que oigo en las canciones. 

Igual soy una ilusa o igual soy una chica con suerte que encontró el amor y lo cuida como si fuera una delicada flor. Y claro que nuestra vida no es un show erótico diario pero intentamos buscar espacios de intimidad emocional. 

Aunque yo me pregunto, qué tipo de amor quieres tu? 

Besos molones. 

Gafas de madera

4 Sep

Estamos anestesiados, vivimos tan drogados que sólo la fotografía de un niño muerto nos remueve. Y algunos horrorizados por la estampa  buscan argumentos de cristal para ahorrarse ver semejante atrocidad. Medio mundo llora durante segundos la muerte de ese ángel y se indigna desde su cómodo sofá. Pero pocos hacen algo.  

He podido ver imágenes adornando la realidad, convirtiéndola en lo que no es, coloreando el horror,pero no consigue borrarlo. Nada puede hacerlo. 

Muchas veces quiero dejar de pertenecer a esta raza. He podido ver como aquellos que dicen ser “humanos” cometen monstruosidades difíciles de digerir. 

Los humanos, esos seres racionales que dañan a sus crías, matan a sus iguales por ideales y eligen miles de formas para maltratar al otro. 

Después de muchos años trabajando con personas la triste realidad siempre es aterradora. 

Lloro con las imágenes, se me encoge el alma viendo a madres abrazando a sus hijos para protegerles de la guerra. Limpio mi conciencia donando a ONG, pero sigo en mi cómoda vida.  

No se que mierda hacer con este sentimiento que ni siquiera puedo definir. Escribo palabras, escupo emociones, la vida es tan jodidamente dura y somos unos seres tan frágiles que deberíamos plantearnos si hacemos lo correcto. 

Queremos quitarnos nuestras gafas de madera? Podremos aguantar lo que hay que ver? Preguntas sin respuestas. 

Besos Molones

La felicidad, ese mito

7 May

La felicidad depende única y exclusivamente de uno mismo. 

Lo creo firmemente pero reconozco que no lo consigo al 100%, en realidad creo que ni en un 60%.

En mi formación hacia lo emocional he rebuscado mucho, leído, escuchado, mirado y analizado. Y la conclusión es siempre la misma; la vida la vemos según nuestras vivencias y nuestras experiencias pero esa mochila podemos trabajárnosla.

Cuando hablas con las personas sobre su objetivo en la vida casi un 90% dice ser feliz. Ser feliz no debería ser el fin, debería ser el medio. 

La felicidad para mi es estar en sintonía entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces. Esa harmonía entre las tres cosas lleva a que tu estés agusto contigo mismo por tanto más  feliz.

Parece que eso debería ser fácil no? Pues no es así, porqué no vivimos solos en el mundo, estamos en comunidad y como fichas de dominó cuando tu te mueves, todo se mueve. Y que pasa cuando hago cosas que para mi son importantes y eso repercute en los demás? Que asumo consecuencias.

La responsabilidad de MIS actos es solo mía, es lo que llamamos responsabilidad personal.

Trabajo a diario con personas que sufren, personas que conviven con dolor físico, personas con muchas carencias sociales y en muchas ocasiones emocionales. Para la mayoría de ellas la felicidad es algo que solo sale en la televisión.

Pero a veces entre tanta desgracia encuentras a maestros que te enseñan que aún pasándoles todas las fatalidades que un ser humano puede soportar son felices. Y yo intento empaparme de su sabiduría para ser mejor persona.

Estos maestros han aprendido que ser felices no es sonreír todo el día. Es aceptar que a veces estoy triste, a veces estoy enojada, a veces siento que no puedo pero utilizo todo eso de impulso para seguir. Porque la vida es tan frágil y tan corta que ser feliz debería venirnos de serie.

Besos Molones.

Juegos 

5 May

Me miras en silencio. Estoy columpiando a nuestro hijo pequeño. Tú desde el banco me observas, siento tu mirada.

Sonrío y me devuelves una sonrisa pícara, cómplice. Siento mis mejillas colorearse. No deja de sorprenderme la capacidad que aún tienes de enloquecerme.

Sigo columpiando pero ya no estoy allí, solo estamos tu y yo. No oigo los niños gritar ni las madres parlotear. Algunas pensarían que irresponsabilidad de madre, otras que locura mas maravillosa sentirse así. Nos miramos desde lejos y nos sentimos tan cerca.

Te levantas y te alejas un poco mas. Coges un cigarro y lo enciendes despacio, veo como el humo sale de tu boca, me gusta. Coges tu teléfono y se rompe la magia.

Oigo un sonido que proviene de mi bolso. Es mi wasap, solo unas letras que me provocan unas carcajadas;

-Mmmm… Estás sola?

Levanto la mirada pero tu no me devuelves nada, esperas una respuesta.

– Si, estoy esperando a mi marido.

– Igual un poco de compañía te vendría bien…

El juego ha empezado y la llama ha prendido de nuevo.

Juguemos.

Besos Molones.

Guerras de mujer

1 Abr

Me gusta, me encanta ser mujer pero no soporto las guerras femeninas.

Estoy agotada de las batallas que se lían en milisegundos entre las mujeres, en la red y fuera de ellas.

Me niego a seguir en las trincheras y con la pistola cargada.

Me niego a entrar en el “y tu mas”

Me niego a creer que mi forma de ver la maternidad es mejor que la de mi compañera, nadie me otorgó la sabiduría absoluta. Y si muchas veces no estoy de acuerdo en la crianza de gente cercana pero no opino sobre ello, si lo hago si me preguntan directamente.

Me niego a pisar a alguien que sienta que está por debajo o a bajar la cabeza por soberbias ajenas.

Me niego a tener que esconderme porque me gusta el sexo sucio y el placer individual porque no es de señorita.

No quiero tener a mi lado gente que analiza cada paso, cada gesto, cada sonrisa o cada lágrima para juzgarla a su manera.

No voy a dejar que me contaminen con sus malas palabras y ese daño gratuito.

Me niego a sentirme culpable por cosas que no puedo controlar y que muchas veces no me atañen.

Me niego al escarnio público y a poner letras Escarlata.

A veces siento tanta vergüenza del sector femenino que renegaría de él, pero no puedo porque en el fondo adoro ser mujer.

Estoy agotada. Estas ya no son mis guerras. Yo me bajo de ese tren.

Besos Molones.

 

Y yo con estos pelos…

20 Mar

No me gusta ir a la peluquería, prefiero dos horas de Dora Exploradora que tener que ir. Con esto quiero decir que voy de ciento a viento y casi siempre por necesidad extrema.

Tener el pelo rizado natural  ayuda, un poco de espuma y arreando pero los últimos meses parecía la prima cercana de la bruja avería. Muyyyyy largo, rizo deshecho y casi siempre recogido en coleta. Todos mis complementos de la señorita Pepis guardados en el cajón esperando tiempos mejores.

Una noche mientras me lavaba el pelo y me lo peinaba me quedé horrorizada  del matojo de pelos que tiré al wc. Me iba a convertir en Koyak!

Intenté recordar cuando me lo había cortado por última vez y fue poco antes de nacer mi hijo pequeño que en verano cumple tres años. Madre mía!! Las peluqueras se arruinan si dependen de mi!!

Decidí que le pondría solución al día siguiente mismo. Me acerqué a “mi” peluquería que ya no existía, en su lugar habían puesto una zapatería, claro pobre mujer como todas sus clientas les gustara tanto como a mi…

Asi que me atreví y pedí hora en una que hay en mi pueblo. Sabía que algunas madres del colegio iban allí y no parecían marcelinas, total el pelo crece no?

Y llegó el día. Me sentaron en ese sillón de torturas lavacabezas, porque al medir casi 1.80 esas sillitas siempre me quedan bajas y siempre tengo el cuello en una posición antinatural. Además soy de ese pequeño porcentaje de población que no le gusta que le toquen el pelo. Rarita que es una…

No había pensado demasiado que me iba a hacer, estaba paranoica con que me iba a quedar calva (nota mental: no emprender acciones cuando estás en brote) y le dije aquello que nunca hay que decirle a la peluquera: CORTA.  Aquella chica puso cara de placer, casi orgásmica y cortó . Vamos si cortó !! Y para amortiguar su corte me lo dejó liso y peinado.

Llegué a casa y a mis hijos y a mi marido les encantó. Vaya! A veces hay que atreverse no?

Ainnsss alma de cántaro…

Dos días después decidí que había que ver como quedaba esa melenita con mi pelo natural. Y lo lavé.

No lloré porque soy mayor pero casi. Mi marido nada mas verme me llamó bombón y me dijo que le gustaba mucho pero mi sincero hijo mayor me miró horrorizado y dijo que no le gustaba nada.Puñetera sinceridad infantil!

Hace una semana que ya llevo mi nuevo look y ya me he hecho a él, ya me gusto y le veo ventajas pero me ha costado lo suyo. Trabajar con un equipo lleno de mujeres no ha ayudado mucho ya que he tenido que escuchar la diversidad de opiniones de todooo el personal. Desde el; te hace más  vieja, pareces mas niña o estas genial.

Pero todas las mañanas desde ese día mi hijo pequeño mientras lo cambio me acaricia la cara y me dice “mama guapa” así con ese piropo quién  duda?

Besos Molones.

Mas alta que un pino…

13 Feb

Dice el refrán “que en el bote pequeño está la buena confitura” así que en mi caso la confitura debe ser de lo peor.

Soy un pedazo de mujer casi 1.80 y al largo de mi vida he aprendido a convivir con eso y como todo tiene cosas buenas y malas.

Si eres alta llegas a todos los sitios mas elevados con lo que en la cocina aprovechas los armarios altos. Por contra te das golpes en la cabeza cada vez que alguien se deja una puerta abierta.

Si eres alta no hay problema de que te pierdan en un tumulto, es más si te ponen un gorro ya te vuelves como un letrero luminoso de “usted está aquí”.

Si eres alta las faldas midi te quedaran de vicio, ya que al hacer efecto gnomo conseguirás que no se te vea tan enorme. Por contra no vas a conseguir encontrar ninguna falda larga, larga de verdad. Todas quedan por encima del tobillo. Mal.

Si eres alta los transportes públicos no estan diseñados para ti, ni los coches pequeños o cochecitos. Mejor enfúndate en un buen todoterreno al nivel de tu estatura.

Si eres alta siempre irás detrás en las fotos, y claro eso es bueno y malo, según el protagonismo que desees tener.

Si eres alta ten por seguro que tus amigas serán mas bajitas que tu, así que seguramente pareceréis el punto y la I. Lo mas probable es que se nieguen a ir contigo si te pones tacones. Menudas amigas!! Jajajajaja

Si eres alta, olvídate de las tallas Únicas, no están hechas para ti. Seguro que te queda pequeño. No insistas.

Si eres alta ni se te ocurra vestirte de color verde. Serás el archifamoso Gigante verde y ya no podrás quitarte jamás ese apodo.

Si eres alta la gente tendrá una imagen prefijada de ti. Eso es bueno y es malo, si lo que se imaginan que eres no les mola, o les da miedo se perderán el conocerte pero si se atreven descubrirán mucho más.

Para todas esas personas que piensa que ser alto es siempre “chupi” ya pueden leer que como todo en esta vida tiene sus pros y sus contras.

Besos Molones.

Insincera

10 Feb

La sinceridad, esa palabra tan bonita y tan mal utilizada casi siempre.

– Yo es que soy super sincera sabes, te digo lo que pienso sin acritud pero te lo digo porque no me lo puedo quedar. Además te hago un favor no te creas.

Gracias bonita. No necesito tu sinceridad para nada, métetela por donde te quepa.

Os suena?

Claro que si, tu me dices lo que piensas, me tiras tu mierda y yo me quedo hecha una piltrafa. Pero oye que estupendo que tu estés divina y perfecta con tu sinceridad.

Hace algún tiempo era de las que entonaba esta canción. Y recuerdo hace ya muchos años mi padre, que parece es más sabio de lo que yo creía, me dijo que no necesitaba que fuera tan sincera.

Si, reconozco que he utilizado la palabra para escudarme y al final hacer daño al otro con mi sinceridad. Y para que? Para nada.

De un tiempo a esta parte dudo que sea tan necesaria la sinceridad como nos han hecho creer.
Porque realmente cuando eres tan sincero con el otro cual es TU finalidad? Ayudarle? No lo tengo claro.

Muchas de las veces que somos sinceros en realidad no se nos ha pedido la opinión para nada.

En la maternidad existen miles de “sinceras” que van recomendándote, explicándote e incluso enseñándote lo que tienes o no tienes que hacer. Y para qué? A ti que más te da si yo duermo con mi hijo en la cama o está en otra habitación? Que más te da si lo atiborro a papillas o le doy el pecho? Que más te da si le compro un móvil con 13 años o me espero a los 20?

NO ES TU PROBLEMA.

Después están todas las rescatadoras que creen que con sus palabras te ilustran porque tu, pequeño saltamontes ignorante, no tienes ni idea de la vida. Y aportan estudios de la Universidad de Burundi para reafirmar su opinión.

Válgame Dios!

Alguna vez cuando alguien os ha explicado algo que le sucede le habéis preguntado si quiere realmente saber vuestra opinión? Yo lo hago y os aseguro que las respuestas son sorprendentes.

Lo cierto es que cuando somos sinceros con el otro sin que este nos lo haya pedido no le estamos ayudando nada, estamos sacando nuestras emociones para sentirnos mejor.

Dejemos a las personas que busquen sus propios caminos, correctos o no son por donde SU vida les lleva.
Porque no os ha pasado que mirando hacia atrás aquello que en su día pareció una mala decisión o un error fue lo que tenía que ser?

A partir de ahora, si queréis, cuando vayáis a ser sinceras pensad si de verdad lo hacéis por el otro o por vosotras mismas. Igual os sorprende vuestra propia respuesta.

Besos Molones.

Los pelos del chichi

16 Ene

Tienes 14 años, quieres dejar de ser niña, sientes que estás ya entre dos mundos y de repente un día ves que tienes pelo en tus partes íntimas.
Rápidamente corres a tu madre a gritarle emocionada que te ha salido pelo “allí”

Tu madre, te mira con cierta cara de compasión, sabia conocedora que eso tiene poco de emocionante y te pide que se lo enseñes.
Ahí estas tú con las bragas abajo, escondida en el baño con tu madre que sonríe y te dice que eso es pelusilla.Te subes las bragas indignada. Como puede decir eso! Que sabrá ella!!

Pasan los años, no muchos, y aquella pelusilla acaba convirtiéndose en un matorral negro. Y durante un tiempo esa selva negra la llevas con cierto orgullo.
No entiendes como las mujeres pueden depilarse y dejarlo peladito, si parecen niñas! Con lo que ha costado que saliera!

Pero llega el verano y tu que ya tienes el bikini preparado. Al probártelo ves como asoma algún que otro pelo rebelde. Lo miras, recolocas la braguita, piensas que no se nota demasiado.
Vas a la piscina y tu amiga “la lista” te dice que ella se hace las brasileñas. Asientes y sonríes pensando que las chanclas de moda se llaman hawaianas y que se ha equivocado.

Cuando vais a las duchas todas tus amigas lo llevan ya depiladito, tu sigues con el matorral. Te mueres de la vergüenza y piensas que igual eso no es tan guay como creías.

Llegas a casa y hablas con tu madre sobre que hacer con los pelarrancos. Ella te explica que solo hay una opción, arrancarlos. Ilusa de ti piensas que si lo hacen millones de mujeres en el mundo no debe ser tan horrible.

Saca la máquina diabólica calienta cera, te pone un pegote y tira.
Tu gritas como una loca!!

Este dolor para sacar pelo? A la mierda, tu eres una mujer muy silvestre!! Tu madre te grita, que no puedes ir con un lado hecho y el otro no. Te miras y piensas que ya lo terminas pero que nunca más en la vida.

Tienes casi 40 tacos y tus partes intimas están como cuando tenias 14 años. Podrías decir que te has acostumbrado a ello pero estarías mintiendo. Jamás lo harás y sigues sin entender porque hay que someterse a semejante tortura todos los meses.

No olvidéis ser comprensivas cuando vuestras hijas os enseñen su pelusilla.

Besos Molones.