Pare usted el coche…

2 Mar

Llegaba tarde como siempre por las mañanas. Por mas pronto que se levantara siempre surgían miles de cosas que le hacían llegar tarde. Cogió el bolso, besó a los niños y salió taconeando con esos zapatos que la hacían sentirse poderosa, cuanto ayuda un buen tacón a un vaquero preto.

Se subió a su mini azul y no miró atrás.

Cuando llevaba unos pocos metros se dió cuenta que no se había podido pintar los labios y sin ellos se sentía desnuda. Decidió que en cuanto pudiera pararía a hacerlo. 

Puso el intermitente y se apeó en el arcén. En la radio sonaba coque maya, buena canción, y se puso a cantar a voz en grito. Rebuscó en su bolso tous el estuche de las pinturas. Sacó su labial RED de mac y empezó a pintarse despacio, disfrutando de ese momento. 

Un toque en el cristal la asustó. Un hombre de uniforme le hizo un movimiento con la mano para que bajara el cristal. Obedeció rápido.

– Srta. no puede parar aqui. Esta interfiriendo en el tráfico. 

Ella miró la carretera, no había ni un coche y sonrió. 

– En serio? Si no hay nadie! 

El policía se quito despacio las gafas de sol. Y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Era tan sexy que casi daba miedo mirarle. 

Nunca le habían gustado los uniformes, le parecían represivos, pero este tipo la descolocó. 

No sabía si eran sus ojos verdes y grandes, sus gordos labios, su perfume o su masculina voz. Todo le resultaba erótico, las feromonas podían tocarse con la mano.

– Disculpe, puede bajar del coche? 

Ella enmudeció. Estaba de coña? No, no daba la impresión de estar jugando. 

Abrió la puerta de su mini y deslizó sus largas piernas hacía fuera. Él parecía divertirse mirándola. Ella se sentía entre intimidada y cachonda. 

– Sabe usted que lleva el piloto de atrás fundido? Esbozó una media sonrisa. 

Mierda, se lo había dicho a su marido hacía un mes pero este pasaba bastante del tema.

– No me había dado cuenta dijo con voz tímida, hoy sin falta lo llevo al taller. 

Él pasó por su lado dejando un halo de perfume, ella se sintió como una perra en celo. 

La miró fijamente y con deseo. 

– Esta bien señorita por hoy lo dejaré pasar pero circule ya por favor.

Ella se subió al coche hiperventilando.

Encendió el coche y salió disparada. 

Una locura, una locura húmeda. 

Besos Molones. 

Anuncios

3 comentarios to “Pare usted el coche…”

  1. Marta 2 marzo, 2015 a 20:00 #

    Moooooooola!!!!! QUé buena historia. Lástima que se haya quedado en eso… En una aventura húmeda.

  2. Cuestión de madres 3 marzo, 2015 a 18:10 #

    ummmmmmmmmmmm qué buena historia!!!!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: