Las pérdidas de mi maternidad

2 Sep

Cuando tu naciste, miles de sentimientos nacieron en mi. Miles de cosas buenas me pasaron, pero no tengo ninguna duda que ese 24 de enero también muchas se marcharon.

Perdí una parte de mi misma.

Cosas que parecían formar parte de mi, estar interiorizadas y tatuadas en mi piel, desaparecieron de un plumazo. No se como de repente aquello que tanto me había importado hasta ese momento pasó a ser algo completamente prescindible.

Me perdí durante casi dos años. Vivía para ese pequeño ser, día y noche, sufriendo por todo lo que ocurría y también por aquello que podía pasarle y no le pasaba.

Hoy puedo ver que todos esos sentimientos no eran sanos. No me ayudaban a mi, ni ayudaban a mi pequeño.

Ahora soy capaz de echar la vista atrás y me doy cuenta de lo mal que llevaba esa situación.
Me costo mucho adaptarme a un bebé. Acostumbrada como estaba a hacer mi vida fue difícil readaptarla a otro ser totalmente dependiente.

El sufrimiento que tenía por todo, si no come, si anda, si habla o si no habla. Todo se volvía grande y enorme hasta el punto de agobiar y ocupar toda mi vida.

Recuerdo esos años como oscuros, llevaderos, risueños pero sin ser yo al 100%

Tampoco se en que momento me volví a encontrar. Cuando de nuevo hice click y reapareció mucho de aquella mujer que había abandonado. Esa mujer con renovados sentimientos, con viejos malos vicios y algunos nuevos gustos.

Y no quise que volviera a suceder.

La maternidad tiene que ser algo que sume, no que reste.

Así fue como me adentré en mi segunda maternidad casi cuatro años después. Y puedo decir que esta reciente aventura no solo no me ha restado nada si no que me ha abierto nuevas visiones, mundos, puertas abiertas en mi vida.

De todas aquellas pérdidas aprendí una lección de vida; se puede amar al otro sin renunciar a ser tu misma.

Besos Molones.

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3 comentarios to “Las pérdidas de mi maternidad”

  1. Conxi Caballero 2 septiembre, 2013 a 8:12 #

    Pero a veces es complicado, no agobiarse, no sufrir, por no decir imposible sobre todo los primeros meses e incluso, los primeros dos años 😉

    • ruthenmeyer 2 septiembre, 2013 a 8:25 #

      Yo no me agobio tanto con Robert, vamos ni una quinta parte. Lo vivo mucho mas tranquila.

  2. Marta 3 septiembre, 2013 a 9:37 #

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Perdimos una parte, pero es superada con creces con esta nueva visión. Yo he sumado mucho más de lo que he podido perder, y no echo en falta, al menos no demasiado, la falta de libertad que impiden hacer cosas que sin niñas se podía hacer más facilmente. Además, ahora ya puedo volver al cine con mis hijas, han aguantado una película entera!

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